Casas prefabricadas

Montaje en vez de construcción

Todos nos hemos entretenido alguna vez con juegos de piezas como mecanos y legos. Tras un rato de juego, nos dábamos cuenta de que cuanto mayor son las piezas, más rápido podíamos construir aquella pared, casa o castillo.
En la construcción de viviendas se están utilizando de manera creciente componentes fabricados en plantas de producción, que se ensamblan sobre el terreno. Algunos defienden que es una solución que acelera el proceso de construcción y reduce costes e impacto ambiental. Sin embargo, este último punto resulta especialmente controvertido. ¿Entran los prefabricados dentro de una construcción ecológica?
Viviendas para ensamblar

El concepto de vivienda prefabricada se suele asociar con bungalows o caravanas, sobre todo en los países en los que este tipo de construcciones se encuentran más extendidos. Sin embargo, desde las casas esféricas geodésicas a las actuales propuestas de modernas viviendas modulares de autor, son numerosas las construcciones cuyos componentes se han fabricado en una planta situada a kilómetros del lugar donde finalmente se convertirán en un hogar. Las piezas se comercializan y compran como un kit que el usuario final “monta” en el terreno que destine a ello. Este tipo de viviendas totalmente modulares suelen ser de una sola planta y unifamiliares, aunque también las hay de dos alturas.

En la construcción plurifamiliar también son cada vez más las voces que se alzan a favor de la utilización de grandes elementos constructivos prefabricados. Básicamente se utilizan pilares, forjados, jácenas y cubiertas prefabricadas, así como aplacados para cerramientos horizontales. Este tipo de construcción permitiría componer y levantar todo tipo de edificios en menos tiempo, ya que se conseguiría una mayor rapidez de ejecución y se reducirían los tiempos de espera, por ejemplo, en el caso de los forjados de hormigón.